UNA BREVE DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO
Gente "de mente" nace como resultado de un intento por aproximar la problemática que supone la enfermedad de Alzheimer al público en general. El propio título de la exposición, pretende transmitir su carácter interactivo y lúdico. Procura, además, romper con el prejuicio, que todavía se mantiene, de que estar demente es lo mismo que estar loco.
Por tanto, el objetivo fundamental de este proyecto, es hacer que el ciudadano comprenda o, al menos, tenga una visión más cercana del Alzheimer. Para ello, la exposición consta de dos partes:
- La primera, descriptiva, que consta de 16 módulos, en la que se presenta y explican los aspectos más importantes vinculados con la enfermedad.
- La segunda, más impactante y sensorial, que consta de 11 módulos, con la que se pretende que el visitante experimente, en la medida de lo posible, algunos de los síntomas y sensaciones que sufre un afectado de Alzheimer. Para ello, la exposición recurre a la interactividad.
Esta exposición está dirigida a todos los públicos, desde los más jóvenes hasta la tercera edad, un sector cada vez más importante y especialmente interesado y sensibilizado por el tema. Ello implica que la exposición ha de tener un carácter eminentemente divulgativo y accesible. Y además, debe combinar un importante componente interactivo que refuerce su atractivo sin descuidar la parte descriptiva que satisfaga a los visitantes más "clásicos".
Como puede deducirse de lo expuesto con anterioridad, este proyecto surge con la idea de acercar "el Alzheimer" a la gente. Y este objetivo no se restringe al plano informativo, sino que también se pretende aplicar al ámbito geográfico. Es decir, la apuesta es realizar una exposición itinerante que pueda ser expuesta en la mayor cantidad de localizaciones posibles. Por este motivo se ha apostado por un diseño que optimiza la movilidad, traslado, mantenimiento e instalación de la exposición. Este diseño está basado en paneles "con entidad propia", es decir, cada panel tiene sentido por sí mismo, trata sobre un tema concreto.
La exposición consta de veintisiete paneles gráficos o módulos, que combinan texto e imágenes. En algunos casos el panel incluirá sencillos elementos físicos como tapas deslizantes, pequeños objetos colgantes que permitan realizar alguna actividad etc. Cada panel es independiente del resto y su contenido tiene sentido por sí mismo de modo que el visitante puede diseñar su propio recorrido de la exposición "a la carta". Saltando de uno a otro sin necesidad de seguir un orden determinado.
Por norma general cada panel consta de tres elementos:
- Un título llamativo, que introduce de una forma atractiva el aspecto a tratar.
- Una explicación muy sencilla y divulgativa de la cuestión y que podrá ir complementada por fotografías o gráficos.
- Un elemento interactivo: pregunta con multirrespuesta; actividad intelectual o incluso actividad física.
En los paneles que conforman la parte informativa, la pregunta o prueba final será una cuestión que enlaza directamente con la explicación precedente.
En los paneles que conforman la parte sensorial, el elemento interactivo irá acompañado de un pequeño texto que justifique cuál es el objetivo (qué se pretende transmitir) al enfrentar al visitante a ese reto.
