AFACO - Asociación Familiares Enfermos de Alzheimer A Coruña

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Entrevista con Pablo Campos, asesor jurídico de AFACO

Pregunta: Está con nosotros esta mañana Pablo Campos, que es abogado y asesor jurídico en la Asociación de Familiares de enfermos de Alzheimer de A Coruña (AFACO). Y con él queremos abordar la cuestión de la incapacitación jurídica de las personas con demencia. Pablo, ¿qué implica la incapacitación de una persona?

Respuesta: Resulta importante la precisión terminológica, porque existen términos y conceptos muy afines, pero distintos. Cuando hablamos de la capacidad o de la incapacidad de una persona, nos referimos a las relaciones jurídicas existentes entre el individuo y la sociedad en la que este vive. Es decir, no estamos en el contexto de una declaración administrativa por baremación médica (discapacidad, minusvalía, grado de Ley de dependencia), ni tampoco en el contexto de las aptitudes o capacidades laborales (incapacidad temporal/permanente, incapacidad parcial/total/absoluta). La incapacitación de una persona se determina mediante una resolución judicial, previa tramitación de un procedimiento judicial contradictorio con todas las garantías para la persona a incapacitar; la resolución que se dicte, en su caso, privará a la persona en cuestión de su capacidad de obrar.

P: Para aquellos que no somos expertos en leyes, ¿qué es exactamente la capacidad  jurídica de una persona?

R: Es la idoneidad o aptitud para ser titular de derechos y de obligaciones. Me explico. Toda persona posee capacidad jurídica por el mero hecho de serlo. Es una cualidad esencial al ser humano, que se adquiere con el nacimiento y que se posee hasta el momento de fallecer. Esta capacidad no puede verse limitada. Por citar solo algunos ejemplos para que lo veamos claro: todos tenemos derecho a la vida, a no ser discriminados, al trabajo, a la intimidad.  La capacidad jurídica es LA ESENCIA.

P: ¿Qué es la capacidad de obrar?

R: La capacidad de obrar es la idoneidad o aptitud de una persona para realizar de forma eficaz actos jurídicos. Dicho de otro modo, es la capacidad para adquirir derechos y asumir obligaciones. No toda persona posee capacidad de obrar, porque ello depende de ciertas “particularidades” de cada persona, y de ciertas “condiciones” que la ley establece. Ejemplos: (solo los mayores de 18 años tienen capacidad para votar o para obtener el carné de conducir). La capacidad de obrar es la POTENCIA.

P: Entonces, ¿qué diferencia la capacidad jurídica y la capacidad de obrar?

R: Para tener capacidad jurídica basta con existir. Sin embargo, para tener capacidad de obrar se necesita inteligencia y voluntad. Por ello, como estas condiciones no existen en todas las personas por igual, ni en el mismo grado, la ley permite negar o limitar la capacidad de obrar de algunas personas, por ejemplo de aquellas aquejadas de algún tipo de enfermedad como pueden ser las demencias.

P: ¿Por qué se incapacita a alguien?

R: Para su protección. Para que pueda operar eficazmente en el ámbito de las relaciones jurídicas relativas a su persona y sus bienes. La capacidad es la regla, la incapacidad es la excepción  (pérdida de facultades para gobernarse por sí mismo).  Cuando es necesario reducir/anular la capacidad de obrar de alguien, se hace para protegerlo, debido a la falta (o merma) de sus capacidades naturales de discernimiento.

P: ¿Existentes diferentes grados de incapacidad?

R: La sentencia judicial declarará a la persona capaz o incapaz; no obstante, puede determinar y señalar qué actos sí puede realizar la persona por sí misma, si pudiese mantener cierto grado de discernimiento para alguno de ellos (situación que no se da en declaraciones de incapacidad de personas con patologías tipo demencias, alzheimer, deterioro cognitivo...).

P: Por tanto, y tratándose de una limitación o de una privación de los derechos de una persona, ¿en manos de quién está  una decisión tan importante?

R: Exclusivamente en manos del Juez. La limitación de la capacidad de una persona viene determinada por sentencia, y por causas tasadas por Ley (art. 200 Código Civil: son causas de incapacitación las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que impidan a la persona gobernarse por sí misma). No  se trata de una pérdida de derechos, sino de un mecanismo de protección de las personas (mediante el nombramiento de un tutor, por ejemplo). Brinda a la persona incapacitada la oportunidad de ejercer sus derechos y hacer valer sus intereses, a través de otra persona (normalmente próxima o de su confianza).

Una de las causas tipificadas de incapacitación son las demencias precisamente porque este tipo de enfermedades afectan al cerebro y alteran la memoria, el pensamiento, la comprensión, la capacidad de raciocinio, de ahí que pueda ser conveniente incapacitar a la persona aquejada de esta enfermedad para, como digo, protegerla.

P: ¿Quién puede solicitar o iniciar un procedimiento de incapacitación?

R: Puede iniciar un proceso de incapacitación la propia persona afectada por algún tipo de demencia, cuando se encuentra en una fase inicial de la enfermedad y desea anticiparse a un posible deterioro irreversible que le impida obrar.

También puede solicitar la incapacitación el cónyuge o quien se encuentre en situación de hecho asimilable, los ascendientes, los descendientes o los hermanos de la persona presuntamente incapaz (p. ejemplo con demencia), y el Ministerio Fiscal (si estas personas no existen o no la hubiesen instado).

Además, cualquier persona está facultada para poner en conocimiento del Ministerio Fiscal los hechos que puedan ser determinantes de una incapacitación.

Por último, las autoridades y funcionarios públicos que, por razón de sus cargos, conocieran de la existencia de posible causa de incapacitación en una persona, deberán ponerlo en conocimiento del Ministerio Fiscal.

A nuestros oyentes solo recordarles que AFACO ofrece asesoramiento jurídico y orientación a todas las personas que lo necesiten. Pueden contactar con la asociación en el 981 20 58 58, en el correo electrónico contacto@afaco.es o en las redes sociales, Facebook y Twitter.

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